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La ciudad de Granada se ha quedado sin gobierno. El hasta este jueves 1 de julio máximo regidor de la capital, Luis Salvador, ha anunciado ante los medios de comunicación su “renuncia voluntaria” como alcalde de la ciudad. Tras más de veinte días gobernando prácticamente en solitario, Ciudadanos se ha despedido de la alcaldía.

La salida de los seis concejales del Partido Popular, sumada a la de dos de los cuatro ediles naranjas, puso en jaque la estabilidad del Gobierno municipal a principios de junio. Las amenazas del ex popular Sebastián Pérez acerca de presentar una moción de censura para entregarle el poder al PSOE al no haberse cumplido los plazos del presunto 2+2 surtieron efecto. Propiciaron el abandono de hasta ocho concejales del Gobierno de coalición entre Cs y PP, que se quedó con únicamente dos ediles al frente.

Por este motivo, y ante la imposibilidad de Salvador de lograr las firmas necesarias para mantener su mayoría en la Casa Consistorial, el dirigente naranja ha decidido dar un paso al lado ante tal situación de bloqueo y presentar su dimisión. Ahora, el Gobierno de la ciudad recaería en manos socialistas al ser la lista más votada en las últimas elecciones municipales.

Está prevista la celebración de un nuevo Pleno de Investidura que formalice el nuevo Gobierno de la ciudad nazarí. Este podría tener lugar el próximo viernes 9 de julio. Según ha aseverado Salvador, su apoyo irá hacia Paco Cuenca, líder del PSOE, al encabezar la lista más votada en las últimas elecciones. De este modo, Cuenca recuperaría la alcaldía algo más de dos años después.

Variables

Con siete concejales, los socialistas no necesitarían cristalizar un gobierno de coalición con Unidas Podemos para regresar a las principales dependencias del Consistorio de la Plaza del Carmen. No obstante, como ha avanzado la Cadena SER, el PSOE se halla en conversaciones con la formación morada y con Ciudadanos para formalizar un Gobierno con quince concejales.

Este acuerdo lograría la mayoría absoluta en el Ayuntamiento e impediría así que otra fuerza política municipal lograra superar las firmas de la formación de Cuenca en el futuro Pleno. Ya de por sí, esto parece bastante improbable.

Con la rotunda negativa del Partido Popular a negociar un nuevo acuerdo con Salvador, se antoja imposible que ambas formaciones limen asperezas en un período tan breve de tiempo y se pongan manos a la obra para elaborar un nuevo acuerdo. Tan solo la salida de Luis Salvador de la corporación municipal o de Ciudadanos podría provocar la marcha atrás de los populares. Por ahora, se trata de un acontecimiento que no está cerca de suceder.

Por otro lado, el máximo dirigente naranja en Granada no ha descartado formar parte de ese posible nuevo Gobierno liderado por Paco Cuenca. Tampoco se concibe este movimiento con certeza. Lo que está sumamente claro es que en Granada todo es posible. Los próximos movimientos serán claves para definir el nuevo Gobierno de la ciudad de Granada.