robert-kenedy

Partido oficial número 46. El Granada llegaba a Mestalla con el depósito de gasolina vacío, la luz de la reserva estaba encendida desde hacía tiempo, pero los de Diego no se rinden y creyeron hasta el final (2-1). El gol de Roberto Soldado le daba mordiente a los últimos compases de partido. El tanto de Daniel Wass que se ha acostumbrado a celebrar goles ante los rojiblancos, y el de Álex Blanco, dejan 36 puntos en el casillero nazarí antes del agradecido parón internacional.

Javi Gracia era consciente de que su equipo debía aprovechar la fatiga mental y física de un Granada que rotó mucho menos de lo previsto. Quini y Quina, además de un indolente Fede Vico, fueron las principales novedades que presentaba Diego Martínez en Mestalla. Prefirió el técnico vigués poner a Víctor Díaz en la izquierda en lugar de un Adrián Marín que no se sabe muy bien a qué ha venido a la ciudad de la Alhambra. Empezaba el encuentro con un Granada atrevido que forzaba el primer saque de esquina a los 20 segundos.

Foto: LaLiga

Una internada de Gayá por banda izquierda y un centro al corazón del área pequeña encontraba a Daniel Wass como rematador. Poco pudo hacer un Rui Silva que tuvo que emplearse a fondo en el primer tiempo para sostener a su equipo en el partido. En Heliópolis se frotan las manos con cada intervención del internacional portugués. En ataque, no tenemos absolutamente nada reseñable de los rojiblancos en los 45 primeros minutos.

El Granada fue otro tras recibir las instrucciones de Diego Martínez en el vestuario. Recordemos que cumplía su segundo y último partido de sanción. La entrada de Darwin Machis y de Ángel Montoro eran un soplo de aire fresco, hasta que a los 17 minutos el venezolano tuvo que pedir el cambio. Fue un minuto fatídico porque una pérdida de Yangel en el centro del campo propiciaba el 2-0 tras una buena definición de Álex Blanco a pase de Gonzalo Guedes.

Los rojiblancos intentaron acortar diferencias con un Yangel Herrera muy enchufado, pero los de Javi Gracia supieron maniatar a los andaluces con contragolpes letales. Víctor Díaz evitó el 3-0 sobre la línea de gol y tras una mala salida de Rui. El portugués volvió a aparecer para impedir el tanto de Maxi Gómez hasta en dos ocasiones. Pudo marcar Quini para el Granada tras una jugada de crack de Antonio Puertas pero al cordobés se le marchó por poco. Y al filo del minuto 90, Soldado hacía creer a los andaluces con un remate de ‘9’ tras otra magnífica asistencia de Jorge Molina. No tuvo tiempo de rascar algún punto, un Granada al que le vendrá de maravilla el parón.